Efraín García

Biografia de Efrain Garcia
Mi nombre completo es Efraín García Toscano, soy originario de Coalcomán, Michoacán. Tierra de hombres ilustres y de mujeres preciosas! Y por que no decirlo con raíces orgullosamente colimenses.

Nací un 27 de enero bajo el signo de acuario y desde mi infancia sentí atracción por este fantástico mundo de la radio, recuerdo que anunciaba las canciones que yo mismo interpretaba apoyado con todo tipo de objetos que hicieran ruido, cubetas, latas vacías etc. En mi casa decían que estaba loco y se reían con mis payasadas. Mi deporte favorito es el fútbol, aunque ahora lo que mas me gusta practicar es golf, soy fanático de mis raíces, costumbres, y tradiciones, adoro la comida mexicana, mas sin embargo me gusta probar diferente gastronomía.

Para mi la radio es mi pasión y cada vez que tengo la oportunidad de estar detrás del micrófono lo hago con el respeto que se merece nuestro amable auditorio, claro sin caer en el aburrimiento, mis intervenciones al aire me gusta que sean alegres y que lleven un mensaje positivo. Las palabras obscenas o con doble sentido no me asustan, pero jamás las diría al aire por que La Preciosa es totalmente familiar y nuestra gente merece todo nuestro respeto y agradecimiento por escucharnos. Tengo más de una década trabajando en radio y mi objetivo es firme y decidido y para lograr mi meta cada día me preparo en todo aspecto y seguiré trabajando al 110% para lograrlo!! Gracias por leer mi mensaje y gracias por escuchar la preciosa, su mejor opción en radio.
 
"La radio es mi pasión, Coalcomán mi inspiración"


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¿POR QUE…
Monday 07-21-2008 7:36pm CT

es que algunas abejas son reinas y otras no?

La razón es que algunas o la mayoría de las abejas no estan capacitadas para tener crías, de hecho una colmena tiene entre 30,000 a 8,000 individuos, de los cuales casi su totalidad son obreras. Es ahí donde se cría la reina junto con otras abejas que aspiran a ser reinas, las cuales se alimentan de jalea real.

De modo que la abejas obreras son las abejas hembras infértiles. Las obreras son hembras más pequeñas que la reina y sus aparatos reproductores están atrofiados (no son funcionales); solo en algunos casos de orfandad las obreras ponen huevos (que no están fecundados) de los que saldrán zánganos de tamaño más pequeños puestos por la reina.
¿Y que hacen estas abejas obreras? Estas segregan cera para construir los panales y se encargan de limpiar la colmena, criar las larvas, vigilar el panal, y recolectar néctar y polen. Para esto tienen en las patas traseras un cestillo y un penacho de pelos que actúa como rastrillo. Las abejas utilizan la cera que ellas mismas segregan para hacer los panales.

Los panales o celdillas tienen seis lados, pero hay celdas especiales, un poco mayor que las primeras, en las que nacerán los machos, los cuales tienen el opérculo redondo. Otras celdillas adoptan la forma de abultamiento, semejante a una botella caída hacia abajo; son más anchas y largas que las de los zánganos. En estas últimas nacen las reinas, y se les llama realeras.

 


no se electrocutan los pájaros posados en un cable eléctrico?

Eso es así: se posan en el tendido eléctrico y la corriente de miles de voltios no les afecta. no se electrocutan. Pero… ¿por qué?

Para entender el fenómeno debemos entender el comportamiento del flujo de electrones que conforma la corriente eléctrica.

La corriente circula entre dos puntos entre los que existe una diferencia de potencial y la intensidad con que lo hace depende de esa diferencia de potencial y de la resistencia que ofrezca el camino.

Los hilos de cobre o de otro metal son mucho mejores conductores que el cuerpo humano o el cuerpo de las aves, así que si la corriente de electrones puede escoger el camino, elegirá siempre el que le ofrezca menor resistencia. Esa es la razón de que los aparatos eléctricos dispongan de un cable para hacer tierra: si se produce una sobretensión o una descarga fortuita, el flujo de electrones elegirá antes el cable que el cuerpo humano.

En el caso que nos ocupa, los puntos en los que están apoyadas las patitas de los pájaros están tan próximos que la diferencia de potencial entre ellos es ínfima. Y por otro lado la resistencia a la conducción del cuerpo del pájaro es muchísimo mayor que la que ofrece ese minúsculo trozo de cable.

Por lo tanto la corriente eléctrica circulará por el cable y apenas una minúscula parte derivará por el cuerpo del pájaro, que no notará ningún efecto.

Otra cosa sería que hiciera contacto con otro cable de alta tensión o que rozara el cable de sujección del poste a tierra. En tal caso se electrocutaría.


Cine: Cantinflas y Chabelo
El Extra es una película que se filmó cuando Cantinflas ya era una leyenda internacional y se habían rodado decenas de cintas del personaje, incluidas tres en Estados Unidos.
Tal vez no es una de sus películas mejor realizadas, aunque contiene verdaderos tesoros del cine de Cantinflas. Uno de ellos es la la escena con Xavier López Chabelo, en que éste interpreta de manera brillante su clásico personaje de niño, acomplándose fenomenalmente con Cantinflas.
Cantinflas, quien es una especie de mozo en los estudios cinematográficos, se enamora de una aspirante a actriz, Rosita, quien tiene dos hermanos pequeños, los cuales a su vez rompieron la bicicleta de Chabelo y éste quiere cobrárselas.
Cantinflas intercede por ellos, aunque de manera muy desafortunada pues el niño resulta mucho más corpulento y grande que él. El Extra fue dirigida en 1962 por Miguel M. Delgado.
LEYENDA URBANA
Monday 07-21-2008 7:35pm CT

LA LLORONA
Leyenda Mexicana del Periodo Virreinal

Consumada la conquista y poco más o menos a mediados del siglo XVI, los vecinos de la ciudad de México que se recogían en sus casas a la hora de la queda, tocada por las campanas de la primera Catedral; a media noche y principalmente cuando había luna, despertaban espantados al oír en la calle, tristes y prolongadísimos gemidos, lanzados por una mujer a quien afligía, sin duda, honda pena moral o tremendo dolor físico.
Las primeras noches, los vecinos contentábanse con persignarse o santiguarse, que aquellos lúgubres gemidos eran, según ellas, de ánima del otro mundo; pero fueron tantos y repetidos y se prolongaron por tanto tiempo, que algunos osados y despreocupados, quisieron cerciorarse con sus propios ojos qué era aquello; y primero desde las puertas entornadas, de las ventanas o balcones, y enseguida atreviéndose a salir por las calles, lograron ver a la que, en el silencio de las obscuras noches o en aquellas en que la luz pálida y transparente de la luna caía como un manto vaporoso sobre las altas torres, los techos y tejados y las calles, lanzaba agudos y tristísimos gemidos.
Vestía la mujer traje blanquísimo, y blanco y espeso velo cubría su rostro. Con lentos y callados pasos recorría muchas calles de la ciudad dormida, cada noche distintas, aunque sin faltar una sola, a la Plaza Mayor, donde vuelto el velado rostro hacia el oriente, hincada de rodillas, daba el último angustioso y languidísimo lamento; puesta en pie, continuaba con el paso lento y pausado hacia el mismo rumbo, al llegar a orillas del salobre lago, que en ese tiempo penetraba dentro de algunos barrios, como una sombra se desvanecía.
"La hora avanzada de la noche, - dice el Dr. José María Marroquí- el silencio y la soledad de las calles y plazas, el traje, el aire, el pausado andar de aquella mujer misteriosa y, sobre todo, lo penetrante, agudo y prolongado de su gemido, que daba siempre cayendo en tierra de rodillas, formaba un conjunto que aterrorizaba a cuantos la veían y oían, y no pocos de los conquistadores valerosos y esforzados, que habían sido espanto de la misma muerte, quedaban en presencia de aquella mujer, mudos, pálidos y fríos, como de mármol. Los más animosos apenas se atrevían a seguirla a larga distancia, aprovechando la claridad de la luna, sin lograr otra cosa que verla desaparecer en llegando al lago, como si se sumergiera entre las aguas, y no pudiéndose averiguar más de ella, e ignorándose quién era, de dónde venía y a dónde iba, se le dio el nombre de La Llorona."
Tal es en pocas palabras la genuina tradición popular que durante más de tres centurias quedó grabada en la memoria de los habitantes de la ciudad de México y que ha ido borrándose a medida que la sencillez de nuestras costumbres y el candor de la mujer mexicana han ido perdiéndose.
Pero olvidada o casi desaparecida, la conseja de La Llorona es antiquísima y se generalizó en muchos lugares de nuestro país, transformada o asociándola a crímenes pasionales, y aquella vagadora y blanca sombra de mujer, parecía gozar del don de ubicuidad, pues recorría caminos, penetraba por las aldeas, pueblos y ciudades, se hundía en las aguas de los lagos, vadeaba ríos, subía a las cimas en donde se encontraban cruces, para llorar al pie de ellas o se desvanecía al entrar en las grutas o al acercarse a las tapias de un cementerio.
La tradición de La Llorona tiene sus raíces en la mitología de los antiguos mexicanos. Sahagún en su Historia (libro 1º, Cap. IV), habla de la diosa Cihuacoatl, la cual "aparecía muchas veces como una señora compuesta con unosatavíos como se usan en Palacio; decían también que de noche voceaba y bramaba en el aire... Los atavíos con que esta mujer aparecía eran blancos, y los cabellos los tocaba de manera, que tenía como unos cornezuelos cruzados sobre la frente". El mismo Sahagún (Lib. XI), refiere que entre muchos augurios o señales con que se anunció la Conquista de los españoles, el sexto pronóstico fue "que de noche se oyeran voces muchas veces como de una mujer que angustiada y con lloró decía: "¡Oh, hijos míos!, ¿dónde os llevaré para que no os acabeís de perder?".
La tradición es, por consiguiente, remotísima; persistía a la llegada de los castellanos conquistadores y tomada ya la ciudad azteca por ellos y muerta años después doña Marina, o sea la Malinche, contaban que ésta era La Llorona, la cual venía a penar del otro mundo por haber traicionado a los indios de su raza, ayudando a los extranjeros para que los sojuzgasen.
"La Llorona - cuenta D. José María Roa Bárcena -, era a veces una joven enamorada, que había muerto en vísperas de casarse y traía al novio la corona de rosas blancas que no llegó a ceñirse; era otras veces la viuda que veía a llorar a sus tiernos huérfanos; ya la esposa muerta en ausencia del marido a quien venía a traer el ósculo de despedida que no pudo darle en su agonía; ya la desgraciada mujer, vilmente asesinada por el celoso cónyuge, que se aparecía para lamentar su fin desgraciado y protestar su inocencia."
Poco a poco, al través de los tiempos la vieja tradición de La Llorona ha ido, como decíamos, borrándose del recuerdo popular. Sólo queda memoria de ella en los fastos mitológicos de los aztecas, en las páginas de antiguas crónicas, en los pueblecillos lejanos, o en los labios de las viejas abuelitas, que intentan asustar a sus inocentes nietezuelos, diciéndoles: ¡Ahí viene La Llorona!

  


BLOG:
No todas las historias épicas son aburridas

Hace algunos días tuve la oportunidad de ver el primer episodio de la segunda temporada de The Tudors antes de su estreno, una serie que cuenta la historia del rey Enrique VIII y su segunda esposa Ana Bolena.

 La primera temporada dejó a muchos con la boca abierta, por qué siempre que se trata de una serie que aborda un tema histórico, se piensa que puede ser aburrida, lenta o poco interesante, pero The Tudors rompe con los esquemas antes mencionados, al contrario, se preocupa por presentar a un rey muy distinto al que cuentan los libros de historia.

El primer capí­tulo muestra más ambición, más traición y más pasión, y ésta última será doble, para los que estábamos acostumbrados a ver a Jonathan Rhys-Meyers con poca ropa, no se preocupen seguirá mostrando sus atributos en la segunda temporada.

¿Qué tiene de nuevo The Tudors?

1.- La participación especial de Peter O’ Toole

2.- La respuesta de varias incógnitas: ¿qué pasará con la Reina Catalina?, ¿usará sus influencias para impedir que el divorcio sea otorgado al Rey? y ¿será que Ana Bolena logra su cometido de separar a Inglaterra de la Iglesia Católica?

Por ello y más no te pierdas la serie todos los jueves a las 22:00 horas por People+Arts.

  


La cultura azteca

Época: Mesoamérica
Inicio: Año 1325
Fin: Año 1521
Antecedente:
El periodo Postclásico
Siguientes:
La formación del Imperio mexica
El sistema productivo
La estructura de la sociedad
Comercio, mercado y tributo
La organización política
México-Tenochtitlan
Religión y ritual

El origen del pueblo azteca es un misterio para la investigación, pues se oculta en narraciones míticas y semilegendarias de dificil comprobación. La tradición remite a Aztlan, al noroeste de México, del que debieron salir otros grupos seminómadas que ocuparon también la cuenca de México. De este "Lugar de Cañas" los mexica, uno de los grupos principales del tronco azteca, salieron tutelados por su dios Huitzilopochtli. En su peregrinar pasaron por varios lugares como Coatepec y Ecatepec, hasta que llegados al valle de México iniciaron una etapa de guerras y competiciones por conseguir un territorio propio; de esta forma, consiguieron permanecer una larga temporada en Chapultepec. Más tarde se emparentaron mediante matrimonios con los señores de Culhuacan, de ahí su nombre de culhua-mexica. Pronto tuvieron que salir de Culhuacan e iniciar un nuevo camino hasta que encontraran un águila subida en un nopal devorando una serpiente según exigía el mito desde su salida de Aztlan, cosa que ocurrió en 1.325 en un pequeño islote del lago Texcoco, que por aquel entonces pertenecía a Azcapotzalco. Con el tiempo lograron emparentarse con la nobleza de esta ciudad hasta la época en que se independizaron e iniciaron la construcción de un gran imperio.

VIDEO
Monday 07-21-2008 7:34pm CT
MUSICA: Como me duele con Valentin Elizalde
En vivo desde Premos Furia Musical 2006



LO DIJO EL...
“Perdonar es no tener demasiado en cuenta las limitaciones y defectos del otro, no tomarlas demasiado en serio, sino quitarles importancia, con buen humor, diciendo: ¡sé que tú no eres así!” - Robert Spaemann Filósofo alemán.



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